Hoy se respira magia, se huele magia, MAGIA. Magia al darme cuenta de que no estuve en Matrix, de que el cabronazo del profesor existía y no era un holograma que más le habría valido porque ahora el odio hacia su persona es máximo y es más real que si fuese un puñado de ceros y unos. Magia, magia en mi estómago que no para de darme arcadas, no sé si por el virus estomacal tan divino que le ha dado por joderme la semana o por recordar la repulsión que me da el profesor. Magia, la magia se respira, y es magia que no se puede controlar. Magia.
Sí señores, hoy me he enterado de que no estuve en Matrix y encima con un precioso y lindo 3,3 el cual he de agradecer porque OYE eh subido 6 décimas en comparación con mi otro examen: HARÉ UNA FIESTA, EXHALO ILUSIÓN Y ALEVOSÍA POR TAL NOTICIÓN DEL GORDO, mira tú que pensaba esperar al fin de semana para hacer una fiesta e igual me la pego esta noche. Oh, gracias dios en toda su grandeza por haberme dado un año de estudio de jurídica para subirme tal cantidad ingente de seis CENTIMAZOS. Me amo, a mi y a mi magia.
Es magia por saber que mañana me pasaré cuatro horas gracias a la tutoría a la que tengo que asistir para verle la cara al ex-holograma y llorarle, implorarle que me suba un huevazo para poder tener el titulo, GRACIAS AL SUSPENSO DE MEDIA ASIGNATURA, puede que pase medio año más en la universidad, ¿no os gusta tal magia? oh a mí me encanta, medio año más viviendo en casa de mis padres, disfrutando de los tantísimos descuentos por estudiante, teniendo que preparar trabajos gratuitamente, sin capacidad de viajar ni de tener un trabajo fijo por las tardes, es todo mágicamente mágico.
Así que nada, mañana, a las horas más intempestivas del medio día, máximas en el polo norte, me iré a pasearme por una de las ciudades más calurosas de España para que me suba la nota y poder aprobar media asignatura.
Me cago en mi magia.
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21 Julio
Yo un día viajé a Matrix, hice un examen, volví de Matrix y jamás volví a saber de dicho examen. Y la verdad que ahora que lo pienso, si llego a saber que eso era Matrix, me hubiese quedado un rato más, hacer turismo, tomarme unas cañas, sacar unas fotos y tal, ¿no? ya así aprovechando...
Realmente este hecho es una mierda, me siento súper defraudada con la agencia de Alsa que sin más en lugar de llevarme a mi universidad como siempre me drogó con la pastillita dichosa y yo sin enterarme (maldito aire acondicionado, porque tiene que ser eso). Pues yo pensé que iba tan campantemente a hacer un examen y voy y desperdicio tres de mis valiosas horas en el mundo de Matrix sufriendo por una asignatura que jamás haría realmente. Ya sabía yo que mis pocas ganas de trabajar debían ser realmente los déjà vu estos que te asaltan o la intuición de que no iba a servir para nada todos mis esfuerzos. Bueno, que realmente al final no hice muchos porque decidí fiarme de mi intuición femenina o ese mensaje que me escarniaba: solo hice un miniesfuerzo el día de antes y fue el de encontrar un sitio donde guardar todos los diccionarios.
Pero eso, ¡que yo me siento estafada! ¿A ver dónde firmé yo nada? ¿qué pasa con el seguro de viaje? ¿Y con la carta de reclamaciones por si algo no es según lo previsto? La verdad que se lo curraron poco con esto de ir en Alsa, yo no es que tenga nada en contra de esa empresa(miento, realmente tengo mucho, ¡¡muchisimo!!) pero ya que estábamos podían habernos llevado en limusina, en un chochazo, en un descapotable no porque recuerdo que hacía un solazo de esos que derrite hasta el pensamiento. También podrían habernos llevado al mundo de Matrix en una cabina de teléfono, siempre me gustaron esas pelis en las que los detectives marcaban un número de teléfono y la cabina los succionaba, eso si que es caida libre y no el Ave Fénix.
Y aun así, ahora que lo recuerdo Matrix me decepcionó un poco, realmente era igual que sin ser Matrix, también es que le puse mucho empeño al examen pero vamos, el tiempo creo que pasa más rápido por el hecho de que no me dio tiempo a terminar el examen, y vamos, si el profesor pone un examen, lo pone adecuado al tiempo que se estima, por favor cómo iba a poner un examen imposible de hacer ¡¡QUÉ TIPO DE MONSTRUO SERÍA?? pero salvo por el concepto temporal por el resto de cosas bastante chasco. Una decepción vaya, no os lo recomiendo como lugar de vacaciones. Además si al menos me hubiese encontrado el típico puesto de venta de souvenirs del tipo "Una persona que me quiere estuvo en Matrix y me ha traído esta mierda de camiseta" o tazas donde ponga "Yo me tomé la pastilla roja realmente porque soy de izquierdas" o una caja de lacasitos azules y otra de lacasitos rojos.. pero no, la verdad que tienen mal desaprovechado el negocio. Si fuese yo, pondría un par de puestos de atracciones y si eso algún guía turístico porque algún vórtice habrá donde se note que estás en Matrix aparte de que el tiempo pasa más rápido. Vamos, una decepción.
Lo que sí que sé es que yo a Matrix no vuelvo, porque encima para una vez que voy no me avisan, me tiro todo el tiempo haciendo un examen que vamos, no ha servido para nada, voy a Matrix y voy para sufrir, cuando se lo cuente a mis nietos se reirán de mí. Y van y encima no me dejan ni comprarle un llavero de recuerdo a mis amigos, menudo chasco... ALSA, os la estáis jugando.
Realmente este hecho es una mierda, me siento súper defraudada con la agencia de Alsa que sin más en lugar de llevarme a mi universidad como siempre me drogó con la pastillita dichosa y yo sin enterarme (maldito aire acondicionado, porque tiene que ser eso). Pues yo pensé que iba tan campantemente a hacer un examen y voy y desperdicio tres de mis valiosas horas en el mundo de Matrix sufriendo por una asignatura que jamás haría realmente. Ya sabía yo que mis pocas ganas de trabajar debían ser realmente los déjà vu estos que te asaltan o la intuición de que no iba a servir para nada todos mis esfuerzos. Bueno, que realmente al final no hice muchos porque decidí fiarme de mi intuición femenina o ese mensaje que me escarniaba: solo hice un miniesfuerzo el día de antes y fue el de encontrar un sitio donde guardar todos los diccionarios.
Pero eso, ¡que yo me siento estafada! ¿A ver dónde firmé yo nada? ¿qué pasa con el seguro de viaje? ¿Y con la carta de reclamaciones por si algo no es según lo previsto? La verdad que se lo curraron poco con esto de ir en Alsa, yo no es que tenga nada en contra de esa empresa
Y aun así, ahora que lo recuerdo Matrix me decepcionó un poco, realmente era igual que sin ser Matrix, también es que le puse mucho empeño al examen pero vamos, el tiempo creo que pasa más rápido por el hecho de que no me dio tiempo a terminar el examen, y vamos, si el profesor pone un examen, lo pone adecuado al tiempo que se estima, por favor cómo iba a poner un examen imposible de hacer ¡¡QUÉ TIPO DE MONSTRUO SERÍA?? pero salvo por el concepto temporal por el resto de cosas bastante chasco. Una decepción vaya, no os lo recomiendo como lugar de vacaciones. Además si al menos me hubiese encontrado el típico puesto de venta de souvenirs del tipo "Una persona que me quiere estuvo en Matrix y me ha traído esta mierda de camiseta" o tazas donde ponga "Yo me tomé la pastilla roja realmente porque soy de izquierdas" o una caja de lacasitos azules y otra de lacasitos rojos.. pero no, la verdad que tienen mal desaprovechado el negocio. Si fuese yo, pondría un par de puestos de atracciones y si eso algún guía turístico porque algún vórtice habrá donde se note que estás en Matrix aparte de que el tiempo pasa más rápido. Vamos, una decepción.
Lo que sí que sé es que yo a Matrix no vuelvo, porque encima para una vez que voy no me avisan, me tiro todo el tiempo haciendo un examen que vamos, no ha servido para nada, voy a Matrix y voy para sufrir, cuando se lo cuente a mis nietos se reirán de mí. Y van y encima no me dejan ni comprarle un llavero de recuerdo a mis amigos, menudo chasco... ALSA, os la estáis jugando.
11 de julio
La vida de la mujer está llena de sorpresas. Un día, sin quererlo ni beberlo te levantas y descubres que tienes dos kilos más que penden de cada teta. Y la gente pensará ¡VAYA qué alegría! sin embargo, como todo en esta vida, nada te lo dan gratis. Este hecho advierte un momento encantador y maravilloso que está a punto de llegar a nuestras vidas como suele acostumbrar todos los meses por la misma fecha menos cuando te vas de viaje (que entonces se espera al viaje) o cuando alien se ha apoderado de tu cuerpo.
Este momento es todo magia: hay magia en el ambiente cada vez que alguien te echa una mala mirada (o una mirada normal), hay magia en el ambiente cada vez que alguien te contradice, hay magia en el ambiente cada vez sobre todo que alguien te dice si es que te va a venir la regla. Y es que sí, yo antes era una mujer que se deprimía y le entraban unos bajones de aquí a lima cada vez que venían esos momentos arduos del mes, pero como los estaba superando y la naturaleza es sabia dijo madre tierra: "Eh, que la tipa esta va superando su pena de todos los meses, pues vamos a hacer que ahora se ponga de mala folla" y sí, así estoy, contando hasta cien cada vez que se acaba la numeración. Lo dicho: magia.
Y luego el tema de los pechotes. Ayer fui a correr para mantener mi cuerpo esbelto al día y pude comprobar el fuerza de la gravedad. Creo que la historia de la manzana y Newton es un eufemismo de lo que en realidad pasó. Realmente fue una mujer en su primer día de ovulación la que, tras despertarse con dos tallas más de sujetador y ponerse a trabajar en sus quehaceres cotidianos, comprobó cómo aquellas ubres de descomunales dimensiones le botaban y colgaban hacia abajo como si estuviese secando jamón. No contenta con ver como la naturaleza la había castigado durante un par de días, decidió ir a correr para comprobar la resistencia de aquel pellejo duro. Efectivamente, no solo descubrió el movimiento que jugaba la gravedad en unos botes que tal dolor producía a su persona, si no que también empezó a diseñar las propiedades del movimiento pendular vertical.
Así que ayer fue magia mientras corría, magia a cada pisada que daba, magia por cada calle, magia en cada persona que veía ese movimiento de los planetas pendulares en mis senos. Magia señores.
Luego está, bajo tal efecto de atracción cual órbita terrestre, aquellos ojos que quedan atraidos aun manteniendo la conversación más interesante. Estos casos pueden desembocar en situaciones como tal:
Pepa:
-¡Hola Pepe! Cuánto tiempo sin verte, ¿qué tal te va la vida?
Pepe:
-Bien, me va [momento de abstracción, los ojos han sido atraídos por la órbita de los pechotes]... me va... me va bien [baba]
-Pues me alegro, yo digo, voy a ver si me da un poco el fresco que con este calor no se puede dejar de sudar.
-...si....si [la mente manceba de Pepe solo puede pensar en los pechotes de Pepa, oye de fondo un ruido zumbante que puede ser Pepa hablando de la economía mundial, el hambre en áfrica, la última compra que hizo, que le han pasado ladillas, etc. Y de momento algo le llama la atención, le están gritando:]
-¡¡¡¡A LOS OJOS, CAPULLO, MÍRAME A LOS OJOS!!!!
Ahí va una relación destrozada por los efectos de la atracción gravitatoria.
Lo dicho: magia.
Y lo mejor de todo no es que me vaya a venir la regla, si hay algo peor que el holocausto Nazi es saber que te va a venir la regla en el mismo fin de semana que te vas a un festival punki: súper saludable.
Este momento es todo magia: hay magia en el ambiente cada vez que alguien te echa una mala mirada (o una mirada normal), hay magia en el ambiente cada vez que alguien te contradice, hay magia en el ambiente cada vez sobre todo que alguien te dice si es que te va a venir la regla. Y es que sí, yo antes era una mujer que se deprimía y le entraban unos bajones de aquí a lima cada vez que venían esos momentos arduos del mes, pero como los estaba superando y la naturaleza es sabia dijo madre tierra: "Eh, que la tipa esta va superando su pena de todos los meses, pues vamos a hacer que ahora se ponga de mala folla" y sí, así estoy, contando hasta cien cada vez que se acaba la numeración. Lo dicho: magia.
Y luego el tema de los pechotes. Ayer fui a correr para mantener mi cuerpo esbelto al día y pude comprobar el fuerza de la gravedad. Creo que la historia de la manzana y Newton es un eufemismo de lo que en realidad pasó. Realmente fue una mujer en su primer día de ovulación la que, tras despertarse con dos tallas más de sujetador y ponerse a trabajar en sus quehaceres cotidianos, comprobó cómo aquellas ubres de descomunales dimensiones le botaban y colgaban hacia abajo como si estuviese secando jamón. No contenta con ver como la naturaleza la había castigado durante un par de días, decidió ir a correr para comprobar la resistencia de aquel pellejo duro. Efectivamente, no solo descubrió el movimiento que jugaba la gravedad en unos botes que tal dolor producía a su persona, si no que también empezó a diseñar las propiedades del movimiento pendular vertical.
Así que ayer fue magia mientras corría, magia a cada pisada que daba, magia por cada calle, magia en cada persona que veía ese movimiento de los planetas pendulares en mis senos. Magia señores.
Luego está, bajo tal efecto de atracción cual órbita terrestre, aquellos ojos que quedan atraidos aun manteniendo la conversación más interesante. Estos casos pueden desembocar en situaciones como tal:
Pepa:
-¡Hola Pepe! Cuánto tiempo sin verte, ¿qué tal te va la vida?
Pepe:
-Bien, me va [momento de abstracción, los ojos han sido atraídos por la órbita de los pechotes]... me va... me va bien [baba]
-Pues me alegro, yo digo, voy a ver si me da un poco el fresco que con este calor no se puede dejar de sudar.
-...si....si [la mente manceba de Pepe solo puede pensar en los pechotes de Pepa, oye de fondo un ruido zumbante que puede ser Pepa hablando de la economía mundial, el hambre en áfrica, la última compra que hizo, que le han pasado ladillas, etc. Y de momento algo le llama la atención, le están gritando:]
-¡¡¡¡A LOS OJOS, CAPULLO, MÍRAME A LOS OJOS!!!!
Ahí va una relación destrozada por los efectos de la atracción gravitatoria.
Lo dicho: magia.
Y lo mejor de todo no es que me vaya a venir la regla, si hay algo peor que el holocausto Nazi es saber que te va a venir la regla en el mismo fin de semana que te vas a un festival punki: súper saludable.
7 julio
Como hoy no me ha pasado nada divertido, os voy a contar algo que me pasó hace un par de años.
Y es, que no tengo sentimiento en la piel. Ni sentido común ni sentido del ridículo alguno. Ahí que iba yo paseando tranquílamente por la universidad, con chanclas y falda, super divina de la muerte cuando de momento, en mi afán por ganar tiempo en mi vida y andar lo mínimo posible me he dispuesto a cruzar el patio por la zona no asfaltada y así llegar antes a la biblioteca. Parece fácil, lo es, salvo por el pequeño detalle de que hayan regado la hierba hace aproximadamente medio segundo y esté todo como si fuesen arenas movedizas. Yo, llena de buenas intenciones doy el primer paso hacia el césped, piso, me hundo, buceo y asomo la cabeza (realmente y sin exagerar me hundí hasta la rodilla). Y, como he dicho antes que no tengo sentimiento ni sentido común ni ninguna cosa de esas con las que alguien hubiese dicho algo en plan "OSTIAS me hundo" pues yo he metido el otro pie, que también (oh, sorpresa) se ha hundido. Siendo en ese momento la única consciente de todos los estudiantes que habían a mi alrededor de lo que estaba haciendo, seguí caminando y dando pasos así hasta que tres metros más tarde descubrí que la resistencia que ofrecía el barro era mayor a la del aire puro y limpio y entonces: OH DIOS ESTABA NADANDO EN BARRO.
Es en ese momento en el que te das cuenta de que si alguien tuviese una cámara de fotos o vídeo ya serías un movimiento mediático tan grande como la bieliber pija que insulta los gustos de mierda del resto de gente o el gordo del armario de las escobas gran conocido jedai gracias al java.
Pues una vez que me di cuenta de que estaba allí en medio, nadando en fango y con tantos ojos pendientes de mi siguiente jugada, lo que todo el mundo normal habría hecho sería haberse suicidado allí en medio y así todo habría tenido un sentido representativo. No obstante estos fueron mis pensamientos:
¿Y ahora yo que hago? ¿Sigo, no? sí sigo hasta la biblioteca y me limpio con un papelito y sigo estudiando... ¿PERO TU ERES GILIPICHIS O QUÉ? ¿cómo me voy a limpiar con un papelito si tengo más barro en las piernas que el que jamás había visto? ¡pero si las personas que se hacen baños de lodo depurativo me envidiarían! Nada, nada, retrocedo y ya veremos que hago... oh dios mío, cuánta gente está mirando... y yo con lo bien arreglada que iba, solo quería un café...
Así que como buenamente pude retrocedí intentando pisar en donde ya había pisado para que al menos ya pudiese preveer el movimiento hacia lo profundo que mis pies iban a hacer. Una vez pegado un salto hasta tierra firme me di cuenta del desastre de piernas que llevaba y me fui a lavarme a algún aseo poco lleno de gente. En esto que abro una puerta y pongo el pie sobre el inmaculado suelo y ¡ala! zafarrancho de amor de las señoras de la limpieza hacia mí, mi madre y mi familia desde tiempos inmemoriables. Digamos que si hubiese estado intentnando ocultarme del narcotráfico me habrían encontrado demasiado pronto.
Una vez en el aseo descubrí que en mi imaginación todo sonaba muy bonito. Yo llegaba, levantaba un poco la pierna y me la lavaba, el barro desaparecía y de fondo se oía una música celestial mientras que un negro cuatro por cuatro me ayudaba a secarme y me masajeaba la espalda. Pues nada de eso pasó, ni siquiera lo del negro. Para empezar mi elasticidad era mucho menor a la imaginada y para continuar el hueco para lavarse las manos no acogía a mis piernas. En un brote de cólera mezclada con frustración y desasosiego se me ocurrió la idea más grande.
Jamás podría haber pensado que me lavaría los pies tirando de la cadena en la Politécnica de Valencia. Pero míra, así lo hice. Tras diez tiradas de cadena (espero que nadie oyese tirar tantas veces de la cadena o se pensaría que he defecado el arca de Noe con todos los animales en fascículos) conseguí quitarme el barro de mis piernas que ya estaban hasta suaves y todo. Luego me sequé y fui una persona más en un mundo de gente que no tolera los baños de lodo antes de entrar a estudiar en la biblioteca.
Así es la vida, unos estudian y otros se ocupan de que los que estudian se distraigan.
Y es, que no tengo sentimiento en la piel. Ni sentido común ni sentido del ridículo alguno. Ahí que iba yo paseando tranquílamente por la universidad, con chanclas y falda, super divina de la muerte cuando de momento, en mi afán por ganar tiempo en mi vida y andar lo mínimo posible me he dispuesto a cruzar el patio por la zona no asfaltada y así llegar antes a la biblioteca. Parece fácil, lo es, salvo por el pequeño detalle de que hayan regado la hierba hace aproximadamente medio segundo y esté todo como si fuesen arenas movedizas. Yo, llena de buenas intenciones doy el primer paso hacia el césped, piso, me hundo, buceo y asomo la cabeza (realmente y sin exagerar me hundí hasta la rodilla). Y, como he dicho antes que no tengo sentimiento ni sentido común ni ninguna cosa de esas con las que alguien hubiese dicho algo en plan "OSTIAS me hundo" pues yo he metido el otro pie, que también (oh, sorpresa) se ha hundido. Siendo en ese momento la única consciente de todos los estudiantes que habían a mi alrededor de lo que estaba haciendo, seguí caminando y dando pasos así hasta que tres metros más tarde descubrí que la resistencia que ofrecía el barro era mayor a la del aire puro y limpio y entonces: OH DIOS ESTABA NADANDO EN BARRO.
Es en ese momento en el que te das cuenta de que si alguien tuviese una cámara de fotos o vídeo ya serías un movimiento mediático tan grande como la bieliber pija que insulta los gustos de mierda del resto de gente o el gordo del armario de las escobas gran conocido jedai gracias al java.
Pues una vez que me di cuenta de que estaba allí en medio, nadando en fango y con tantos ojos pendientes de mi siguiente jugada, lo que todo el mundo normal habría hecho sería haberse suicidado allí en medio y así todo habría tenido un sentido representativo. No obstante estos fueron mis pensamientos:
¿Y ahora yo que hago? ¿Sigo, no? sí sigo hasta la biblioteca y me limpio con un papelito y sigo estudiando... ¿PERO TU ERES GILIPICHIS O QUÉ? ¿cómo me voy a limpiar con un papelito si tengo más barro en las piernas que el que jamás había visto? ¡pero si las personas que se hacen baños de lodo depurativo me envidiarían! Nada, nada, retrocedo y ya veremos que hago... oh dios mío, cuánta gente está mirando... y yo con lo bien arreglada que iba, solo quería un café...
Así que como buenamente pude retrocedí intentando pisar en donde ya había pisado para que al menos ya pudiese preveer el movimiento hacia lo profundo que mis pies iban a hacer. Una vez pegado un salto hasta tierra firme me di cuenta del desastre de piernas que llevaba y me fui a lavarme a algún aseo poco lleno de gente. En esto que abro una puerta y pongo el pie sobre el inmaculado suelo y ¡ala! zafarrancho de amor de las señoras de la limpieza hacia mí, mi madre y mi familia desde tiempos inmemoriables. Digamos que si hubiese estado intentnando ocultarme del narcotráfico me habrían encontrado demasiado pronto.
Una vez en el aseo descubrí que en mi imaginación todo sonaba muy bonito. Yo llegaba, levantaba un poco la pierna y me la lavaba, el barro desaparecía y de fondo se oía una música celestial mientras que un negro cuatro por cuatro me ayudaba a secarme y me masajeaba la espalda. Pues nada de eso pasó, ni siquiera lo del negro. Para empezar mi elasticidad era mucho menor a la imaginada y para continuar el hueco para lavarse las manos no acogía a mis piernas. En un brote de cólera mezclada con frustración y desasosiego se me ocurrió la idea más grande.
Jamás podría haber pensado que me lavaría los pies tirando de la cadena en la Politécnica de Valencia. Pero míra, así lo hice. Tras diez tiradas de cadena (espero que nadie oyese tirar tantas veces de la cadena o se pensaría que he defecado el arca de Noe con todos los animales en fascículos) conseguí quitarme el barro de mis piernas que ya estaban hasta suaves y todo. Luego me sequé y fui una persona más en un mundo de gente que no tolera los baños de lodo antes de entrar a estudiar en la biblioteca.
Así es la vida, unos estudian y otros se ocupan de que los que estudian se distraigan.
5 julio
Pues iba yo esta mañana tranquilamente dirección al supermercado a comprar helado y gazpacho cuando me he dado cuenta de que se me había olvidado la maldita bolsa. Por suerte he notado el peso en mi espalda y me he dado cuenta de que llevaba la mochila colgando así que me he alegrado al saber que iba a poder ahorrarme tres centimazos que indiscutiblemente marcarían un antes y un después en mi economía. Una vez ya dentro he cogido el helado primero y luego he ido a buscar el gazpacho, algo totalmente lógico y racional, sobre todo viendo que tras cinco minutos dando vueltas no lograba atinar en qué rincón habían colocado la bebida. Creo que deberían dar un mapa como en en los parques de atracciones. Al final he decidido preguntarle a una de las encargadas de allí, a la que más cajas llevaba encima (hoy me sentía tocapelotas).
-¡Hola! ¿podría decirme dónde está el gazpacho o he de ir a coger los ingredientes y me lo hago en mi casa?
-Claro agradable señorita, está al lado de la charcutería.
-Muchas gracias adorable reponedora de alimentos.
Como ven todo muy coloquial hasta que cinco minutos más tarde y tres vueltas al supermercado dadas por cada uno de sus pasillos me he dado cuenta de que no tenía ni la más remota idea de dónde estaba la charcutería.
Finalmente he encontrado el gazpacho en el congelado y una vez cambiado el helado inicial que ahora era batido grumoso me he ido a la cola, he esperado a que la familia gitana hiciese la compra para toda su familia y he puesto la mochila en la zona de los artículos para ir colocando las cosas conforme me lo daban. Por supuesto visto que eran dos artículos y que mi capacidad para sujetar cosas con las manos no es corta del todo, he abierto la mochila con una y he hecho las transacciones con otras. Todo perfecto hasta que he visto la cara de la cajera y de las tres personas que me esperaban en la cola (incluyendo una mujer de 67 años). Vista la desfigurada cara de todos los allí presentes me he puesto roja pensando... ¿qué llevaba yo en la mochila, porque realmente pesaba algo? Bajo la mirada y...
Pues yo resulta que había salido de mi casa con la mochila llena de consoladores y artículos de bondage (todos para regalar, por supuesto) y la había llenado a los topes. Obviamente como esta no es una prática que suela ser común en mí, se me había olvidado y pensaba que en lugar de dildos gigantes de goma llevaba los típicos libros de estudio.
Pero ya está, metí mi gazpacho y mi helado en la mochila como buenamente pude y me fui. En estos momentos me gustaría haber sido más extrovertida para poder haberme desenvuelto con total normalidad:
-Tenga, su recibo.
-Muchas gracias dulce señora.
-Se le ha caido un dildo de descomunales proporciones.
-Ah, cierto, pensaba que era una barra de pan, lo cual me recuerda que se me ha olvidado comprar pan.
-Jaja, claro qué graciosa es usted.
-Sí, es que soy una persona bastante realajada sin ningún tipo de presión.
-Ya lo veo, con tales utensilios a su espalda es normal tener esa sonrisa que usted tiene.
Pero no, sali del supermercado... iba a decir con el rabo entre las piernas pero más bien los llevaba a la espalda.
Me voy a sacarme sangre, espero que sepan destilar porque si no todo lo que van a encontrar será más parecido a la combinación molecular de ron.
-¡Hola! ¿podría decirme dónde está el gazpacho o he de ir a coger los ingredientes y me lo hago en mi casa?
-Claro agradable señorita, está al lado de la charcutería.
-Muchas gracias adorable reponedora de alimentos.
Como ven todo muy coloquial hasta que cinco minutos más tarde y tres vueltas al supermercado dadas por cada uno de sus pasillos me he dado cuenta de que no tenía ni la más remota idea de dónde estaba la charcutería.
Finalmente he encontrado el gazpacho en el congelado y una vez cambiado el helado inicial que ahora era batido grumoso me he ido a la cola, he esperado a que la familia gitana hiciese la compra para toda su familia y he puesto la mochila en la zona de los artículos para ir colocando las cosas conforme me lo daban. Por supuesto visto que eran dos artículos y que mi capacidad para sujetar cosas con las manos no es corta del todo, he abierto la mochila con una y he hecho las transacciones con otras. Todo perfecto hasta que he visto la cara de la cajera y de las tres personas que me esperaban en la cola (incluyendo una mujer de 67 años). Vista la desfigurada cara de todos los allí presentes me he puesto roja pensando... ¿qué llevaba yo en la mochila, porque realmente pesaba algo? Bajo la mirada y...
Pues yo resulta que había salido de mi casa con la mochila llena de consoladores y artículos de bondage (todos para regalar, por supuesto) y la había llenado a los topes. Obviamente como esta no es una prática que suela ser común en mí, se me había olvidado y pensaba que en lugar de dildos gigantes de goma llevaba los típicos libros de estudio.
Pero ya está, metí mi gazpacho y mi helado en la mochila como buenamente pude y me fui. En estos momentos me gustaría haber sido más extrovertida para poder haberme desenvuelto con total normalidad:
-Tenga, su recibo.
-Muchas gracias dulce señora.
-Se le ha caido un dildo de descomunales proporciones.
-Ah, cierto, pensaba que era una barra de pan, lo cual me recuerda que se me ha olvidado comprar pan.
-Jaja, claro qué graciosa es usted.
-Sí, es que soy una persona bastante realajada sin ningún tipo de presión.
-Ya lo veo, con tales utensilios a su espalda es normal tener esa sonrisa que usted tiene.
Pero no, sali del supermercado... iba a decir con el rabo entre las piernas pero más bien los llevaba a la espalda.
Me voy a sacarme sangre, espero que sepan destilar porque si no todo lo que van a encontrar será más parecido a la combinación molecular de ron.
2 julio
Cuando los días de mierda se transforman en aún más mierda solo te queda hacer una cosa: actualizar tu blog.
¿Y por qué? por que sí, porque soy una persona sin amigos a los que aburrir. He terminado el día hablando con la persona que menos querría sobre algo que no viene al caso, intento explicarle a una persona a la que las neuronas se le fueron al mismo tiempo que el pelo lo que significa que España es un país de pandereta. El pobre no comprende lo que son las metáforas. Imaginad la situación de tal caso:
- Tus ojos son tan bellos como dos luceros.
- Joder qué grandes son, ¿no? qué miedo.
En fin, tras una discursión que ha durado dos líneas en la que ha demostrado su nivel de abstracción le he respondido con dos puntos [..] no se merece ni la terminación de los tres puntos suspensivos, espero que su capacidad le llegue a darse cuenta de que eso significa un OH DIOS MÍO, CUÁN INÚTIL ERES (seguramente piense que me he ido a cagar y ahora vengo).
¿Que cómo ha empezado mi día de mierda? Mi día de mierda empezó en el momento en el que decidí batirme en duelo con todos los futboleros. Tras siete actualizaciones en facebook y ocho discursiones aquí estoy, más quemada que el cenicero de Kate Moss. Y si no es esto suficiente, a mi lista de cosas mierderas del día entra la fabulosa y maravillosa conversación con mi ex-mejor amigo titulada Oh, no somos amigos, te voy a explicar porqué con el fantástico subtitulo de Cagadas descubiertas por la novia
[esta parte toda muy divertida, queda censurada por motivos de privacidad y moralidad, no iba de nada grave, solo recordaba lo gilipollas que pueden ser algunas personas]
Así que nada, después de debatirme con mucha gente sobre por qué España es un país de pandereta, decirme mi examigo es que mi novia leyó en un mensaje que le estaba enviando a la amiga y se ha enfadado y por eso ya no te hablo, pero no te preocupes es culpa mía, después de ver el precio de los másteres a distancia y de que me haya bebido dos tés seguidos y esté hiperactiva perdida: me voy a correr. Ojalá el verbo fuese el reflectivo, pero no señores, el verano a las ocho de la tarde sigue siendo una época mala para la sexualidad, sobre todo con la espalda tan quemada que se me puede hacer una barbacoa encima.
Espero que su lunes no haya sido tan de mierda (solo un poquito, que es lunes) como el mío.
pd: el chaval mononeuronal sigue insistiendo, realmente es tonto profundo.
¿Y por qué? por que sí, porque soy una persona sin amigos a los que aburrir. He terminado el día hablando con la persona que menos querría sobre algo que no viene al caso, intento explicarle a una persona a la que las neuronas se le fueron al mismo tiempo que el pelo lo que significa que España es un país de pandereta. El pobre no comprende lo que son las metáforas. Imaginad la situación de tal caso:
- Tus ojos son tan bellos como dos luceros.
- Joder qué grandes son, ¿no? qué miedo.
En fin, tras una discursión que ha durado dos líneas en la que ha demostrado su nivel de abstracción le he respondido con dos puntos [..] no se merece ni la terminación de los tres puntos suspensivos, espero que su capacidad le llegue a darse cuenta de que eso significa un OH DIOS MÍO, CUÁN INÚTIL ERES (seguramente piense que me he ido a cagar y ahora vengo).
¿Que cómo ha empezado mi día de mierda? Mi día de mierda empezó en el momento en el que decidí batirme en duelo con todos los futboleros. Tras siete actualizaciones en facebook y ocho discursiones aquí estoy, más quemada que el cenicero de Kate Moss. Y si no es esto suficiente, a mi lista de cosas mierderas del día entra la fabulosa y maravillosa conversación con mi ex-mejor amigo titulada Oh, no somos amigos, te voy a explicar porqué con el fantástico subtitulo de Cagadas descubiertas por la novia
[esta parte toda muy divertida, queda censurada por motivos de privacidad y moralidad, no iba de nada grave, solo recordaba lo gilipollas que pueden ser algunas personas]
Así que nada, después de debatirme con mucha gente sobre por qué España es un país de pandereta, decirme mi examigo es que mi novia leyó en un mensaje que le estaba enviando a la amiga y se ha enfadado y por eso ya no te hablo, pero no te preocupes es culpa mía, después de ver el precio de los másteres a distancia y de que me haya bebido dos tés seguidos y esté hiperactiva perdida: me voy a correr. Ojalá el verbo fuese el reflectivo, pero no señores, el verano a las ocho de la tarde sigue siendo una época mala para la sexualidad, sobre todo con la espalda tan quemada que se me puede hacer una barbacoa encima.
Espero que su lunes no haya sido tan de mierda (solo un poquito, que es lunes) como el mío.
pd: el chaval mononeuronal sigue insistiendo, realmente es tonto profundo.