Todo comenzó cuando yo, adicta sin solución a la radiación del wifi fui a encender el router para poder empezar a recibir mi dosis diaria y cuando vi que tenía señal me fui tranquilamente a twittear desde el aseo (el mejor sitio, oye, que nadie os engañe). Cuál fue mi mayor descontento cuando comprobé que NO HABÍA INTERNET. Me sentí como Enjuto Mojamuto en su peor momento de la vida. Y es que lo que prosiguió a la mía fue similar.
- Encendí y apagué el router
- Encendí y apagué mi móvil
- Volví a encender y apagar el router
- Llamé al servicio técnico.
Podría describiros la canción que me pusieron perfectamente pero no tengo ganas, me se la letra de memoria, esa sinfonía, esa alegría que desprendía, esas ganas de matar después de estar quince minutos ahí y cada tres diciéndote una voz "nuestros agentes están ocupados, espere tres minutos" y al rato "nuestros agentes están ocupados, espere cinco minutos" que piensas: ¿qué forma de trabajar es esa que cuanto más trabajas más trabajo te queda por hacer? Así va el país.
Bien pues primero me pusieron con un ecuatoriano:
-Hola, mire [ante todo educación, aunque estés hasta la polla] que no me funciona internet y yo tengo que trabajar desde casa con internet, ¿cómo lo soluciono?
-Buenas, pues a ver que consulte.... a sí, es que ha habido un problema en nuestra centralita y tiene ciertos servidores colapsados y por lo que se ve a usted le está afectando.
[¿En serio? ¿no me digas?]
-¿Y cuándo se va a arreglar esto?
-Pues no se preocupe, a lo largo de la mañana se arregla, en dos o tres horas.
[¡oh! ¡Ahora me quedo muuuuuuuuuuuchiiiiiiiiismo más tranquila!]
-¿Y entonces que hago? ¿Me jodo y bailo? ¿Y si yo tengo que trabajar con internet qué? Quiero darme de alta de este servicio.
-¿De cuál, cuál quiere contratar?
[Sí, señores me lio con darse de alta y baja]
-¿Yo? ¡ninguno! tendrás jeta, yo lo que quiero es no seguir con vosotros, que estoy pagando un pastizal para que me deis un servicio de mierda.
-Pues entonces será darse de baja...
-Uy, sí, mierda, eso.. jeje
-Bueno, pues espérese que le paso con otro agente.
[Siete minutos más de cancioncilla]
-¿Sigue usted ahí?
-Pues claro.
-Ah, bueno, entonces, ¿quiere darse de baja?
-Eso mismo.
-Ah, pues... espere un momento.
[Cuatro minutos más y me sale una voz, de alguien que parecía también extranjero pero ya no era ecuatoriano, sería de más cerca]
-Hola, que me han dicho que tiene usted un problema con la línea.
-Sí, y que me quiero dar de baja, ¿eso también se lo han dicho?
-Pero, ¿por qué se quiere dar de baja?
[Porque mira, hoy me he levantado y he dicho, ¿qué hago hoy jueves y buen día? Pues mira, se me antoja darme de baja de mi servicio de internet ¬¬]
-Pues porque estoy pagando un servicio, no es poco, en mi casa todos están en paro y no está el horno para bollos y luego del servicio que pago a veces no me va y a veces me va lento.
-Pero cuando el servicio no le va, como por ejemplo hoy, no se lo cobramos.
[¿Eso desde cuándo?]
-Bueno, y cuando sí que me va pero me va lento, ¿eso tampoco me lo cobráis?
-Bueno, a ver, podemos llevar a un agente a su casa en poco menos de 72 horas para que pueda ayudarle con su problema.
-Ehh... pero yo necesito internet YA, yo no puedo esperar poco menos de 72 horas.
-Bueno pues a ver, espere un momento.
[Aquí fueron nada menos que veinte minutazos de mi vida evaporados escuchando la mierda de canción]
-¿Sigue usted ahí?
-Pues claro.
-A ver, usted tiene un equipo valorado en Xeuros, un módem que está valorado en Xeuros, su linea que es de las mejores fibra de nosequepollas valorada en Xeuros y...
-Si me parece muy bien, pero no me funciona...
-De acuerdo, pues entonces le voy a pasar con unos súper agentes capacitados en resolver cualquier tipo de conflicto. Es un equipo integrado con los mejores especialistas en resolución de problemas técnicos de bla, bla, bla, bla [esta parte es cierta]
-¿Y me van a dar otra charlita o me lo van a arreglar?
-Espérese y ahora se los paso y ya verá como le solucionan el problema, y como compensa le vamos a regalar...
[Quince minutos de espera y tras escuchar la cancioncilla, ya en mi casa con el manos libre haciendo los coros y la coreografía, me sale una señorita esta con habla y acento español de toda la vida]
-¿Hola? ¿Sigue ahí?
-Sí [qué emoción, seguro que estos super agentes son de la secreta]
-Pues bien vamos a proceder a hacerle un volcado de su router, ¿Ha intentado resetear el router, volcarlo o algo?
-Si por volcarlo se refiere a ponerlo boca abajo sí, y también lo he reiniciado, muchas veces.
-Bueno, ahora desde la central con mis super herramientas de super agente especial le hago un volcado y un bla, bla, bla, bla...
-Vale.
[Diez minutos más tarde y remix de la canción grabado con David Gueta]
-Oye mira, que estamos tardando un poco, deme su teléfono y la llamo cuando termine.
Ahí, en ese cuarto de hora de espera sufrí hasta el síndrome de abstinencia: sudores, frío, nerviosismo, pensamientos negativos... menos mal que al final volvió a sonar el teléfono. Las siguientes instrucciones y minutos de mi vida se reducen a: hacer lo que la señorita decía, esperar eternamente y comprobar que no ha servido de nada. Sí, siempre podré contarle a mis nietos que YO fui parte de ese 20% de personas que los super agentes especiales de Orange no pudieron ayudarla con mi problema técnico. Ahora sí, me dijeron que el problema era del router y que me mandarían uno nuevo.
No sé muy bien qué pensar de mi experiencia, no sé si en Orange organizan sus escalas de servicio técnico cuanto más básico más extranjero y conforme se te van calentando los huevos te toman más en serio y te van poniendo con personas más nacionalizadas españolas. O tal vez cuanto más se te calientan los huevos más te desvían a ver si en algún momento cuelgas y luego te dicen que le hagas un volcado al router y te mandan otro nuevo para que te calles la boca. El caso fue que a las siete de la tarde me volvió internet. Enigmas de la vida y del servicio técnico.
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