21 septiembre

Ayer tuve la conversación telefónica más larga de mi vida. Mira que he vivido en países extranjeros con padres pesados, mira que he tenido novios con el 60x1, mira y que he trabajado en interpretaciones telefónicas... pues no, la de ayer fue la más larga. Y es que se respiraba amor, toadas las palabras eran profundo afecto mutuo, sexo del puro a través del cable del teléfono. Sí, ayer estuve dos horas hablando con Orange.

Todo comenzó cuando yo, adicta sin solución a la radiación del wifi fui a encender el router para poder empezar a recibir mi dosis diaria y cuando vi que tenía señal me fui tranquilamente a twittear desde el aseo (el mejor sitio, oye, que nadie os engañe). Cuál fue mi mayor descontento cuando comprobé que NO HABÍA INTERNET. Me sentí como Enjuto Mojamuto en su peor momento de la vida. Y es que lo que prosiguió a la mía fue similar.

  1. Encendí y apagué el router
  2. Encendí y apagué mi móvil
  3. Volví a encender y apagar el router
  4. Llamé al servicio técnico.

Podría describiros la canción que me pusieron perfectamente pero no tengo ganas, me se la letra de memoria, esa sinfonía, esa alegría que desprendía, esas ganas de matar después de estar quince minutos ahí y cada tres diciéndote una voz "nuestros agentes están ocupados, espere tres minutos" y al rato "nuestros agentes están ocupados, espere cinco minutos" que piensas: ¿qué forma de trabajar es esa que cuanto más trabajas más trabajo te queda por hacer? Así va el país.

Bien pues primero me pusieron con un ecuatoriano:
-Hola, mire [ante todo educación, aunque estés hasta la polla] que no me funciona internet y yo tengo que trabajar desde casa con internet, ¿cómo lo soluciono?
-Buenas, pues a ver que consulte.... a sí, es que ha habido un problema en nuestra centralita y tiene ciertos servidores colapsados y por lo que se ve a usted le está afectando.
[¿En serio? ¿no me digas?]
-¿Y cuándo se va a arreglar esto?
-Pues no se preocupe, a lo largo de la mañana se arregla, en dos o tres horas.
[¡oh! ¡Ahora me quedo muuuuuuuuuuuchiiiiiiiiismo más tranquila!]
-¿Y entonces que hago? ¿Me jodo y bailo? ¿Y si yo tengo que trabajar con internet qué? Quiero darme de alta de este servicio.
-¿De cuál, cuál quiere contratar?
[Sí, señores me lio con darse de alta y baja]
-¿Yo? ¡ninguno! tendrás jeta, yo lo que quiero es no seguir con vosotros, que estoy pagando un pastizal para que me deis un servicio de mierda.
-Pues entonces será darse de baja...
-Uy, sí, mierda, eso.. jeje
-Bueno, pues espérese que le paso con otro agente.
[Siete minutos más de cancioncilla]
-¿Sigue usted ahí?
-Pues claro.
-Ah, bueno, entonces, ¿quiere darse de baja?
-Eso mismo.
-Ah, pues... espere un momento.
[Cuatro minutos más y me sale una voz, de alguien que parecía también extranjero pero ya no era ecuatoriano, sería de más cerca]
-Hola, que me han dicho que tiene usted un problema con la línea.
-Sí, y que me quiero dar de baja, ¿eso también se lo han dicho?
-Pero, ¿por qué se quiere dar de baja?
[Porque mira, hoy me he levantado y he dicho, ¿qué hago hoy jueves y buen día? Pues mira, se me antoja darme de baja de mi servicio de internet ¬¬]
-Pues porque estoy pagando un servicio, no es poco, en mi casa todos están en paro y no está el horno para bollos y luego del servicio que pago a veces no me va y a veces me va lento.
-Pero cuando el servicio no le va, como por ejemplo hoy, no se lo cobramos.
[¿Eso desde cuándo?]
-Bueno, y cuando sí que me va pero me va lento, ¿eso tampoco me lo cobráis?
-Bueno, a ver, podemos llevar a un agente a su casa en poco menos de 72 horas para que pueda ayudarle con su problema.
-Ehh... pero yo necesito internet YA, yo no puedo esperar poco menos de 72 horas.
-Bueno pues a ver, espere un momento.
[Aquí fueron nada menos que veinte minutazos de mi vida evaporados escuchando la mierda de canción]
-¿Sigue usted ahí?
-Pues claro.
-A ver, usted tiene un equipo valorado en Xeuros, un módem que está valorado en Xeuros, su linea que es de las mejores fibra de nosequepollas valorada en Xeuros y...
-Si me parece muy bien, pero no me funciona...
-De acuerdo, pues entonces le voy a pasar con unos súper agentes capacitados en resolver cualquier tipo de conflicto. Es un equipo integrado con los mejores especialistas en resolución de problemas técnicos de bla, bla, bla, bla [esta parte es cierta]
-¿Y me van a dar otra charlita o me lo van a arreglar?
-Espérese y ahora se los paso y ya verá como le solucionan el problema, y como compensa le vamos a regalar...
[Quince minutos de espera y tras escuchar la cancioncilla, ya en mi casa con el manos libre haciendo los coros y la coreografía, me sale una señorita esta con habla y acento español de toda la vida]
-¿Hola? ¿Sigue ahí?
-Sí [qué emoción, seguro que estos super agentes son de la secreta]
-Pues bien vamos a proceder a hacerle un volcado de su router, ¿Ha intentado resetear el router, volcarlo o algo?
-Si por volcarlo se refiere a ponerlo boca abajo sí, y también lo he reiniciado, muchas veces.
-Bueno, ahora desde la central con mis super herramientas de super agente especial le hago un volcado y un bla, bla, bla, bla... 
-Vale.
[Diez minutos más tarde y remix de la canción grabado con David Gueta]
-Oye mira, que estamos tardando un poco, deme su teléfono y la llamo cuando termine.

Ahí, en ese cuarto de hora de espera sufrí hasta el síndrome de abstinencia: sudores, frío, nerviosismo, pensamientos negativos... menos mal que al final volvió a sonar el teléfono. Las siguientes instrucciones y minutos de mi vida se reducen a: hacer lo que la señorita decía, esperar eternamente y comprobar que no ha servido de nada. Sí, siempre podré contarle a mis nietos que YO fui parte de ese 20% de personas que los super agentes especiales de Orange no pudieron ayudarla con mi problema técnico. Ahora sí, me dijeron que el problema era del router y que me mandarían uno nuevo.


No sé muy bien qué pensar de mi experiencia, no sé si en Orange organizan sus escalas de servicio técnico cuanto más básico más extranjero y conforme se te van calentando los huevos te toman más en serio y te van poniendo con personas más nacionalizadas españolas. O tal vez cuanto más se te calientan los huevos más te desvían a ver si en algún momento cuelgas y luego te dicen que le hagas un volcado al router y te mandan otro nuevo para que te calles la boca. El caso fue que a las siete de la tarde me volvió internet. Enigmas de la vida y del servicio técnico. 

11 septiembre

Si hasta ahora todo lo relatado podía discernir entre lo ficticio y lo real (muchos de vosotros incluso piensa que realmente tengo una vida tan divertida, me siento muy contenta con sea gente que me quiere tanto, otros piensan que soy gilipollas, también me siento contenta con esa otra gente) ahora voy a narraros una historia sobre algo que parecerá más surrealista que mi fantástico viaje a Matrix: las entrevistas de trabajo.
Y sí, es que he tenido una entrevista de trabajo, por teléfono, pero mira, ahí ha estado. Realmente las entrevistas de trabajo por teléfono son geniales, puedes estar haciéndolas en pijama, desnudas, haciendo el pinopuente o incluso en una pausa entre polvo y polvo que nadie se va a enterar. Yo de hecho, la he hecho mientras comía mejillones (ahí, enlazándolo con el post anterior, estoy hecha toda una crack del desvelo, una diosa de la cohesión intra y extratextual).
Bien primero he de decir que el trabajo no era una empresa española y necesitaban saber si tenía buen manejo de la lengua (la hablada). Yo, como buena plurilingüe española, tenía buen manejo de la lengua (la de dar palique y no parar, y decir más cosas de las que sabes como por ejemplo que tienes buen nivel con idiomas que no sabías que realmente existiesen).
Realmente todo fue genial en la entrevista, yo básicamente decía "yes" a todo y la voz aquella comparable a Microsoft Sam o los listening del colegio seguía hablando como si se le hubiese olvidado darle al pause. Al final todo fue muy bien, la voz dejó de hablarme y yo sentí un alivio y placer. Mas esa sensación de soslayo no duró mucho, inmediatamente después se me puso Hitler al teléfono.

Hitler:-Subanestrujenbajen.
Yo:-Kartofeln, chucrut, merkel!!! -presa de pánico y pavor recordé que no sabía nada más pero sí que sabía decir "sí" y decidí asentir a todo como había hecho con Microsoft Sam.

Realmente no fue tan mal, solo que las preguntas eran un poco raras y en una de ellas distinguí la palabra "morir" para lo cual me asusté y pregunté ¿¿PERO QUÉ COJONES ME ESTÁIS PREGUNTANDO?? que sería algo así como "Kartofeln cucrut preguntanden mich?" y el evaluador se rió (supongo que pensaría "pobrecilla, no se va a comer ni un estofao pero me está dando la tarde").

Una vez callado Hitler el sudor frío recorrió mi espalda y colgué el teléfono. Tras dos minutos de reponerme y decidir qué era lo que acababa de hacer con mi vida pensé "creo que me había dicho que me mantuviese en espera" entonces con un nerviosismo enorme cogí el teléfono y ví que había una mujer hablando sola. Así que rápido respondí y comprobé que era la prueba de evaluación de nada menos que... el ESPAÑOL. Ahí he pensado "Ole yo, esta la bordo". Os transcribo una versión de lo que más o menos fue:

- ¿Paquica la Machucha? [nombre mío fictíceo obviamente, no iba a estar manteniendo un anonimato para ahora que se me escape esto]
- Sí, soy yo ¡Hola! [efusividad reconfortante de no encontrarme con otro ser de idioma dragonesco]
- Bueno, vengo a hacerte el test de nivel del español, ¿eres española?
- Sí [¿se me nota por mi moreno que es capaz de transmitirse a través de la línea telefónica, mi inglés castizo o mi alegría al oírte hablar en una lengua que entiendo?]
- Bueno pues esto es algo rutinario así que te lo tengo que hacer igualmente. [lo que la tipa quería decir realmente: ¿haces el café tu o yo? Hazlo tú mejor que aquí estoy en UK y a lo que llaman café realmente es aguachirri amargo, ¿Qué es de tu vida, tienes pareja estable?]
MOMENTO DE PREGUNTAS VARIAS SOBRE EL SENTIDO DE LA VIDA Y EL GUSTICO QUE DA VIVIR EN EL EXTRANJERO

Tras terminar la entrevista me pasó otra vez con Hitler que esta vez hablaba en inglés diciendo que muchas gracias, ya le llamaremos (¡JA y yo soy monja!) y que esperaba que me lo hubiese divertido y me lo hubiese pasado bien, tras lo cual ha cortado y yo me he quedado gritándole al teléfono:
- SIP, HA SIDO UNA FIEEEEEEESHTAAAA, UN HUMOR, VAMOS CHACHO, QUE NI EL CLUB DE LA COMEDIA.



Y ya está, y ahora como me encuentro ingeniosa y con chispa, además hace un mes exacto que no actualizo (esto es una señal) os voy a contar un chiste:


"Esto es uno que se encuentra con su amigo por la calle y le dice el amigo:
--¿Qué tal Juan? que hace tiempo que no lo veo
--¿No te has enterado tio? Se murió hace unas semanas, se fue con la empresa a visitar una fábrica de cerveza y se cayó en uno de esos tanques de 100 litros.
--Joder, qué muerte más horrible, lo debió pasar fatal.
--Hombre, pues no sé si lo pasaría fatal, por lo que se ve salio tres veces a mear"
 

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